Canto al hombre

"Juntos por Siempre" de María Soledad Ranzuglia

Que eres hermoso
y no lo sabes,                             
que tus hombros               
dibujan mi cama
de azucenas
y son mis perlas
las que brillan
en tus ojos
de húmeda madera.

Que eres manso
como el río
y tu pudor,
firme costanera
y son mis brazos,
puentes del buen hilo,
recogido por el viento
entre la hierba…

Que eres Fuente
como el ave
en la mañana Cierta,
y su trino, el esplendor
que alimenta con su miel,
mi boca llena;
iluminando me sometes
al candor
del buen pan
y el fuerte vino,
como surcos de trigal
y uvas negras.
Derramándote me asigno
la cascada que en mí
vierte tu caudal
de fiel estrella…

Que te duermes
en mi pecho golondrina,
madrigal de suspiros
cuando sueñas
y es que sueñas con llegar
tan bien provisto,
que aún no has visto
el ancho mar
de tus designios y tormentas,
reflejándote así…
                           Florecido de poesías
                                                y quimeras.

  María Soledad Ranzuglia
  Del libro “La Canción Olvidada”