La Canción Olvidada

(música de Vangelis) 

Por campos y ciudades, atravesando la noche Universal de cada continente, desde el infinito mar llega… La Canción olvidada.
Surca el espacio que circunda tu leve estar, aquí, sin pausa, estrepitosamente.
Una canción que lejos de dormir, nos hace Despertar…
Canción que nombra el río en su descenso escalonado de piedras silvestres; nombran sus notas, el fuego de acordes leñosos anunciando lo que volverá a nacer de su clave de sol terrestre.
La misma canción que enhebra tu mirada de alturas sobre el paisaje, otorgándole a tus pies, la antigua danza virginal del movimiento, incesante canto que acuna al mundo entero, bajo la Luz de siempre.

No detengas tu paso, siente, ¿Oyes al viento, entre las calles arrinconadas de cielo,
en su percusión más tenue?
¿Oyes el llanto primero del niño en su exilio del vientre, a tus manos de instrumento,
porción del pesebre?

Oye cavar al hombre con su pala estridente, al vuelo rasante del cóndor en su musical planicie de silencios presentes.
Escucha el inmenso suspiro del monte tras el agua bendita que en sonidos se llueve,
el remolino de hojas en tu espalda de alas, que bates sin verle.
No detengas tu paso, respira si quieres, escoge de nuevo tu pentagrama coherente,
herencia de notas, mapa original del camino del que compartes tu Santidad… Giros que expandes por dar lo que mereces: tu único ritmo entre la infinidad de cantos,
aspira al eco del fino cristal, ola del aire que exhalas creando la voz que te pertenece…
Ya sé que lo sabes, sucede que sólo mi canto no crece, por eso,
elige de nuevo tu pentagrama Real e Inocente.